jueves, 1 de abril de 2010

Orlando Vera Cruz | Biografia



Orlando Vera Cruz nace en los pagos de Santa Fe capital un 7 de agosto de 1944. Sus primeros años de vida lo pasa en la Ciudad de Santo Tome, una ciudad santafesina lindera con la capital. De esos tiempos recuerda una madre que le enseñaba teatro y actuación, su padre quien le inculco el amor por la guitarra y la música, de esta manera desde niño conoció el repertorio de Gardel así como los distintos ritmos del folclore nacional. Pero no solo música fue su padre, sino también se preocupo por que su hijo aprendiera los profundos secretos de la identidad de la provincia, le permitió reconocer las costumbres de hombres de caballo y canoa, de pampa y río. A una familia de guitarra y actuación y teatro, de tradición y folclore se agrega el descubrir del poeta Julio Migno cuando apenas tenia ocho años de edad a través una maestra de la escuela Juan de Garay. Así se abrió para él las puertas de un mundo que incluso hoy para muchos santafesinos es desconocido. Este mundo que es la poesía de Julio Migno es un recorrido en versos que pone la mirada en un Santa Fe intimo, un Santa Fe de costa, gauchos, de indios, de su tradición, de sus creencias, de sus penas y alegrías, de ríos, de nutrias, carpinchos, de caballos, de paisajes, retazos del alma de nuestra gente que nos permite reflejar una identidad propia característica de los santafesinos.


Con ese bagaje Orlando Vera Cruz comienza su carrera artística, de niño lo encontramos recitando en la plaza de Santa Tome poemas de Julio Migno, ya mozo conforma una agrupación musical llamada los “litoraleños” con figuras como Miguel Ángel Morelli. Recuerda con una sonrisa esos tiempos y nos dice “lo que teníamos de litoraleños era el nombre, porque en ese entonces hacíamos temas de Los Fronterizos”.

Una vez que comienza su carrera como solista, adhiriendo a una vieja tradición de cantores populares que encuentra en su voz y su guitarra la única herramienta para matizar su arte – aunque hay que recordar que por ser litoraleños a veces también aparece el acordeón en sus interpretaciones- apoyados en temas como identidad y denuncia social que se transforman en eje de su repertorio. Comienza una búsqueda que hasta entonces no se había desandado, encontrar “el canto nativo que Santa Fe le debía al país”.

Esta tarea no era sencilla, pues Santa Fe tiene una diversidad cultural irreducible caracterizada por la multiplicidad paisajes: núcleos urbanos, la región costera, la pampa, el norte de quebracho así como una diversidad de ritmos musicales que dan cuenta de milongas al sur, chamarras costeras, alguna zambas y chacareras en los lugares lindantes con Córdoba y Santiago del Estero, un norte chamamecero de montes de quebracho.

Sin embargo Orlando Vera Cruz encontró la posibilidad de generar el canto de Santa Fe sobre dos pilares fundamentales; por un lado dar cuenta de la diversidad de ritmos musicales de nuestra provincia. Por otra parte esa diversidad de ritmos tuvo como eje de la musicalización y la interpretación de poesías Julio Migno.

En 1974 a través del tema“Costera Mi Costerita” de Migno y del Solar aparece su primer gran éxito. El tema requería una voz femenina que en esa ocasión fue interpretada por la cantante misionera Maria Ofelia. “Costera Mi Costerita”le permite ser revelación en Cosquín en 1974, logrando la Consagración en el mismo festival grabando su primer trabajo discográfico, despunta así lo que seria un proyecto autoral e interpretativo centrado en la identidad de la provincia de Santa Fe.

Sin embargo Orlando tuvo que enfrentar dos grandes desafíos que se interpusieron entre él y el proyecto de construir el canto santafesino. Por un lado lo que las discográficas querían hacer de él. Para los mercaderes de la música él debía ser el nuevo rancherista argentino, una mezcla de charro mexicano y cowboy americano que lo obligaba a abandonar parte del bagaje que había mostrado en su primer trabajo discográfico y el consideraba importante -por ejemplo“Aires de Tontoyogo” o “Cuando Silva el Indio” o “Si Tenes Cachorro”-, bagajes culturales que fue aprendiendo desde muy pequeño y de las cuales no quería despojarse. Pues para Orlando no era importante ser músico, no era importante el dinero. Lo importante era ser un cantor popular con las obligaciones y los deberes que esto implica; tampoco debía ser cualquier cantor popular, debía ser el cantor popular que muestre el canto santafesino al país y que a través del folclore muestre y exprese la identidad de la provincia.

Otro desafió importante fue las prohibiciones que le impuso la dictadura militar que le impidió-como a tantos otros cantores del campo popular- actuar, trabajar y grabar, obligándolo a hacer un recorrido por Centro América y parte de América del sur tratando de ganarse su sustento a través de la música, de esa experiencia nos deja testimonio: “me conozco toda Venezuela, la recorrí pueblito por pueblito, ciudad por ciudad cantando tangos”.

Con el advenimiento de la democracia en 1983 Orlando Vera Cruz vuelve a la grabación y a desarrollar su proyecto vinculado a la identidad santafesina. Al exitoso trabajo de 1975 “Consagración Cosquín 75” se le sumaran “Verdades” en 1983, “Que Tendrás Pago” en 1984, “Pilchas Gauchas” en 1985, “Provinciania” en 1986, “Corazón de Río” en 1989, “El Canto Santafesino –en vivo-”en 1992, “Santa Fe a lo Gaucho” en 1993, “Secretos del Río” en 1995, “Paraná Entero” en 1997 “Bajo un Mismo Cielo-en vivo-” en 1999, “Estrellero” en el 2000 y después de mucho tiempo sin grabar esta preparando un material discográfico que se llamara “Caballos” que espera sea traducido al francés y al ingles en donde abordara las habilidades del gaucho argentino en relación con el caballo así como las características según sus pelajes.

Sabe las implicancias que tiene su elección por un canto socialmente comprometido, busca profundidad y libertad sean la razón de ser de su canción y sabe que esto a implicado prohibiciones, obstáculos –vizcacheras como a él le gusta decirles- y también provoco la indiferencia de los sectores de poder y los grandes medios de comunicación que le han dado la espalda en muchas oportunidades. A pesar de esto es una persona preocupada por llevar su canto hacia una profundidad extrema y encontrarse así con la verdadera critica social “hay algunos que se dicen cantores de protesta que cantan verdades que al imperio no le hace ningún daño, son artistas seudo mentiroso, exponen una protesta epidérmica pero siguen enrolados en los favores del imperialismo, cuando hablo de imperialismo hablo de imperialismo sajón” nos explica su pensamiento en forma tranquila pero firme. Además sostiene que no hay lugar en la América Criolla en donde el imperialismo sajón ha cumplido su objetivo de aculturación como en Argentina y considera su lucha como una lucha por la independencia, pues “la dependencia cultural es peor que una ocupación militar o una dependencia económica porque la dependencia cultural afecta al corazón de un persona… es así que uno lucha contra el colonizado y contra el imperio...” De esta manera su mensaje explota múltiples herramientas discursivas desde programas de televisión, desde charlas en las escuelas –algo que le reconforta plenamente pues le permite llevar a jóvenes y niños su mensaje- que invitan a través de música, de textos audiovisuales y material cartográfico explorar sobre su identidad muchas veces negada.

En todas las ocasiones y cada ámbito en el que se desarrolla su arte encontramos en don Orlando a Santa Fe en su voz, en su guitarra o en el rezongo del acordeón que lo acompaña. Un cantor comprometido con su realidad social dispuesta a denunciar sus injusticias y luchar por una identidad amenazada por homogenización de patrones de consumo que impone la globalización hoy seriamente cuestionada, un cantor conciente de la obligaciones que impone su oficio pero, que encontró en la aprobación y el aplauso del público el sustento para que su mensaje florezca y lo consagre como el cantor popular mas representativo de la provincia de Santa Fe.


El dia que Buenos Aires vibró con el canto de Santa Fe

El día jueves 11 de junio en vísperas de su presentación en el ND Ateneo Orlando Vera Cruz tenia muchas expectativas en torno a su presentación en Buenos Aires, por vocación y amor jamás quiso dejar la provincia de Santa Fe, “no puedo vivir lejos de mi provincia vamos y volvemos, a pesar de eso siempre que vine a Buenos Aires nos trataron muy bien”. Recuerda viejos éxitos en su paso por la Ciudad Capital, a su memoria vienen distintas peñas que visitó, recuerda también que alguna vez se lleno el Teatro Presidente Alvear con su presencia. Sabe que su apuesta es fuerte pero que dio rédito “la sala va estar llena” según comentaron los organizadores, tributos de un publico que le agradeció siempre apostar a la construcción de un canto de Santa Fe. Podríamos decir que su misión esta cumplida, sin embargo se pone nuevos objetivos “yo estoy desmontando –así como Chazarreta desmonto para Santiago del Estero, Mario Millán Medina para Corrientes o Dávalos para Salta- el camino a Buenos Aires para el canto de nuestra provincia”.


El 12 de junio efectivamente lo esperaba una sala llena en el teatro Ateneo. El murmullo impaciente del público fue sediento ante la presentación -un texto audiovisual que invito a hacer una breve recorrida por los paisajes costeros y litorales de Santa Fe-. De repente una oscuridad profunda, una tenue luz deja ver la silueta del cantor y su guitarra que se acerca a paso firme pero lentamente hacia el centro del escenario hasta que el teatro en todo su esplendor nos rebela esa magia que tiene el cantor popular al ponerse frente al publico. Su presentación titulada “Pilchas Gauchas” duro aproximadamente dos horas, en las cuales debemos hacer una mención especial a la participación de Efraín Colombo uno de los jóvenes voces de nuestro folclore y de Santa Fe quien fue integrante del dúo Girasol y cantos dos canciones del cantautor santafesino Julián Ratti, la participación de Hugo Casas acompañando a Orlando con su guitarra en un par de temas y el encuentro después de mucho tiempo con la cantante misionera Maria Ofelia con quien recordaron un viejo éxito tan recordado por el publico “Costera mi Costerita”.














He visto a Orlando Vera Cruz en una multiplicidad de festivales y presentaciones, pero acaso esta vez sea la que mas me impresiono y despertó en mi distintas emociones y sentimientos recorriendo su repertorio. Tal vez Buenos Aires ayudo a ese estado de ánimo, pero por sobre todas las cosas, acaso sea el teatro donde mejor pueda desarrollar su arte, donde la intimidad de la canción y el encuentro con la gente nos muestra al artista en toda su plenitud. Es que Orlando es un intérprete para escuchar atentamente, y es en el teatro donde recorre su repertorio en forma intensa y puede presentar temas que en festivales están ausentes.

El publico pasa de la emoción ante una historia que lo conmueve, se indigna ante la denuncia y se ríe ante el humor criollo que se expresa en las experiencias cotidiana de nuestra gente y que Orlando rescata en música y poesía. Es así como en forma descarnada en el escenario Orlando recorre nuestra provincia en pequeñas historia, revela su identidad profunda por ejemplo en el homenaje a un hijo indio en “si tenes cachorro”, emociona hasta las lagrimas cuando a través de musuca y poesía destella imágenes de un viejo costero y su sacrificada vida que trascurre al compás de las aguas calmas del Paraná en “coplas al viejo Ramua”, o esa exclamación al pueblo argentino pidiéndole acepte en su corazón a esa América india que lo esta esperando en “Pa mi pueblo argentino”, o ese soneto que pide perdón al indio ante la carga del arado que lo condenaba la extinción a su cultura y con ella a parte de todos nosotros en el poema de José Pedroni “indio”; o sonríe cuando el pícaro Liborio que trata de convencer a su incrédula esposa que su gusto por la farra es una cruzada cultural. Emociones, sueños y esperanzas hecho canción en pequeñas historias que muestran el alma de nuestra provincia hecho canto de la mano de Don Orlando Vera Cruz.
Javier Gastón Gómez Maidana

1 comentario:

  1. Orlando es un grande. Verdadero Argentino, hombre sensible y modesto. Todas sus canciones enseñan algo, siempre tengo a mano un CD de Orlando y uno de Jose Larralde, no hay como desviarse escuchando a estos hombres.

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